YO SOY ASÍ, TITA DE BUENOS AIRES

Osvaldo Montes

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Descripción

Enfrentar la leyenda

Las circunstancias del azar han propiciado que Rosetta haya editado casi al unísono la primera partitura para un largometraje de Osvaldo Montes, La Guêpe, una producción canadiense de mitad de los ochenta, que como ocurre con la mayor parte de la música de este enorme compositor argentino tiene la virtud de sonar tan fresca y dinámica como si hubiera sido compuesta ayer mismo, y esta película dirigida por Teresa Costantini, la última en la que de momento ha participado Montes, del año 2017, dedicada a la legendaria figura de la actriz y cantante, Tita Merello. Esta aproximación biográfica interpretada por Mercedes Funes, quien además canta las canciones con una fidelidad asombrosa, y Damián de Santo, en el papel de Luís Sandrini, su gran amor y pareja durante la década de los cuarenta, rinde homenaje a una de las personalidades más populares de la canción y el cine argentinos, Laura Ana Merello, quien como tantas y tantas leyendas tuvo un origen muy humilde. Nacida al albor del siglo, en 1904, quedó huérfana de padre y tuvo que sobrevivir en los arrabales como corista bajo la caprichosa protección del amante de turno. Nunca pudo ir a escuela alguna, por lo que la futura actriz llegó a la edad adulta, en la década de los veinte, siendo una total analfabeta. Poco a poco se labró un nombre en el mundo de la canción hasta que debutó en el cine junto a Libertad Lamarque en la primera película sonora argentina titulada no por casualidad, ¡Tango!, en el año 1933.

De aquella época datan canciones tan emblemáticas como “Se dice de mí”, “Pipistrela”, “La muchachada del centro”, “Ahora te llaman Lou Lou”, “Yo soy así pa’l amor”, y “Mi papito”, compuestas por los grandes maestros del tango (Discépolo, Canaro), todas presentes en el disco y regrabadas con los arreglos de Montes y la sorprendente interpretación de Funes. Y es que esta biografía de Tita se centra sobre todo en su faceta de cantante, aunque también se mencione que durante la década de los cincuenta participó en películas tan recordadas como Arrabalera (1950), Los isleros (1951), Guacho (1954) (estas dos últimas le reportaron el premio a la mejor actriz de parte de la Asociación de Críticos Cinematográficos Argentinos, el máximo galardón cinematográfico del país), o Mercado de abastos (1955), en la que cantó por primera vez la emblemática “Se dice de mí” en el cine,  además de participar en producciones tan exitosas y populares como Filomena Marturano (1950), basada en la obra del autor italiano Eduardo de Filippo, que hizo que la crítica la equiparara a actrices internacionales de gran carácter como Ana Magnani y Bette Davis, y que fue el detonante de su ruptura sentimental con Sandrini, que no quiso quedarse con ella para el rodaje y se marchó a buscar mayor fortuna a España. Una de esas vidas dignas de contarse en cine, como ha entendido la guionista y directora artífice del proyecto, Costantini, quien decide no ir más allá de la cima del éxito alcanzado por Tita, porque probablemente sabe de qué materia están hechos los sueños.

En esta tesitura, Montes opta por enfocar su monumental tarea desde tres frentes complementarios. El primero, dedicado a trabajar mano a mano con Mercedes Funes, actriz sin formación musical alguna que ha tenido la osadía de meterse en la piel de la Merello de una forma absoluta, incluyendo la interpretación de unas canciones inmortales. Ella es el alma indiscutible de la película, en la que sorprende gratamente por la valentía y la frescura demostradas, y en la que ha contado con la complicidad y entrega absoluta del compositor. Pero la labor de Montes va más allá, y en un segundo bloque su labor contextualiza las épocas retratadas en el film con una serie de temas de sabor diegético compuestos por él mismo, en los que se atreve con foxtrots, tangos, valses y todo tipo de elementos musicales propicios a ubicar el escenario, de entre los que destaca el “Foxtrot Mua Mua Mua”, con la voz de Magalí Sánchez, así como “Valsecito Vitrola”, “Tango 1940”, “Tango Hot” y el “Tango de Eva y Tita”, que suena en la recepción del general Perón, momento en que se establece la complicidad entre ambas mujeres, tan diferentes entre sí, pero triunfadoras en un mundo dominado por los hombres y en el que confraternizan charlando acerca de sus muchas renuncias vitales. Esta segunda parte incluye la revisita del clásico, “Volver”, interpretado con emoción por Funes y Leonardo Pastore, en sus respectivos papeles de Tita y Carlos Gardel, en una hermosa conclusión fílmica en la que Morello canta la canción para una audiencia compuesta por todas aquellas personas ya desaparecidas que tuvieron importancia en su vida. No obstante, Montes no se resiste a experimentar y para los créditos finales, urde una versión de “Se dice de mí”, a la que subtitula como “Remix”, en la que emplea elementos electrónicos en un original intento de actualizar una canción que ya es todo un referente.

Existe además un tercer frente que es el conformado por el score, del que Montes no se olvida en la grabación, efectuada a caballo entre Buenos Aires y Madrid, y en el que destacan fragmentos como “Revolución ‘55”, con el piano y el bandoneón de protagonistas, o “Potpourrit Tita”, iniciado con un bello solo de clarinete a cargo de Óscar Navarro, quien dirige asimismo la formación de cuerda Mad4Strings, que protagoniza el tramo final de esta bella secuencia en la que el dueto citado concluye el fragmento con el apoyo de una expresiva intervención de la cuerda. También esta última es la protagonista de “Ni siquiera un hijo”, en la que la protagonista rememora los sacrificios a los que se ha sometido, entre los que se cuenta una nunca conseguida maternidad como parte del precio a pagar por una vida de éxito, algo que se aborda desde un punto de vista melancólico gracias al piano y la cuerda en una exquisita y delicada pieza, “Tita despierta”. La participación en la grabación de parte de experimentados profesionales como José Vinader y Olga Santos (en Madrid), certifica el marchamo de calidad para que una obra tan poliédrica y sentida tenga, como guinda, su correspondiente reflejo discográfico. Un broche de oro más para la carrera de Osvaldo Montes, que aquí nos brinda una muestra de respeto por una de las más carismáticas intérpretes de su país, toda vez que nos recuerda su vocación incondicional como compositor cinematográfico. Todo un lujo.

Frederic Torres

 

Jewell box con libreto de 8 páginas a color con  fotografías

Track List

 

01. Se dice de mí (3,10)
02. Pipistrela (2,06)
03. La muchachada del centro (2,24)
04. Nostalgia (3,54)
05. Ahora te llaman Lou lou (2,28)
06. Titine (1,17)
07. Foxtrot mua mua mua (1,46)
08. Tango 1940 (1,29)
09. Yo soy así pa´l amor (1,46)
10. Mi papito (2,18)
11. Trío Bataclan (1,35)
12. Valsecito vitrola (1,32)
13. Bailarinas Tavaris (1,27)
14. Piano recepción castillo (1,33)
15. Tango franela (1,58)
16. Quevachache (2,14)
17. Tango hot (2,07)
18. Tango de Eva y Tita (1,55)
19. El trenecito (1,31)
20. Club de pescadores (1,51)
21. Despedida de Iriondo (1,06)
22. Revolución´55 (1,26)
23. Potpourrit Tita (3,02)
24. Cambalache (3,07)
25. Tita despierta (1,29)
26. Ni siquiera un hijo (1,33)
27. Volver (2,21)
28. Se dice de mí (Remix) (3,36)

Total time: 58,01

 

1 valoración en YO SOY ASÍ, TITA DE BUENOS AIRES

  1. Valorado en 5 de 5

    JUAN ARBONA COMELLAS

    Enhorabuena a todos los implicados en el proyecto.

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